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Complete K
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Complete K

Fórmula a base de vitamina K

  • Basada en las 3 mejores formas de vitamina K con la biodisponibilidad más alta.
  • Participa en la activación de ciertos factores de coagulación.
  • Desempeña un papel en la prevención de enfermedades cardiovasculares y osteoporosis.
  • Cantidad : 60 Cáps. veg. 36.00 €
    (42.18 US$)
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    El término vitamina K (también denominada vitamina antihemorrágica) reagrupa diversas sustancias que participan en la activación de ciertos factores de la coagulación (“Koagulation” en alemán). En efecto, después de haber alcanzado los vasos linfáticos, la vitamina K pasa a estar a cargo de los quilomicrones y se acumula en el hígado donde participará en la síntesis de cuatro factores de la coagulación, entre los que se encuentra el factor II (protrombina) y su conversión en trombina.

    Hasta hace muy pocos años, se pensaba que no existía más que una sola forma y una sola familia activa de vitamina K, representada por la vitamina K1 (fitomenadiona o filoquinona). Es esta forma la que se encuentra esencialmente en las plantas y verduras verdes crucíferas: col, chucrut o col fermentada, perejil, espinacas y lechuga. La vitamina K es liposoluble, estable al calor, pero sensible a la luz y a los medios alcalinos.

    Otras formas de vitamina K, esencialmente la vitamina K2, que se escinde en dos formas, la MK-4 y la MK-7, han sido recientemente objeto de importantes trabajos que han sacado a la luz nuevas propiedades, más allá de su implicación en los mecanismos de la coagulación sanguínea cuya importancia ya no es necesario demostrar.

    Las menaquinonas (vitamina K2) son sintetizadas por las bacterias del tracto intestinal, pero desgraciadamente, son eliminadas globalmente en las materias fecales en vez de ser distribuidas en los vasos sanguíneos, los huesos y los diversos tejidos.

    Estas vitaminas K2 se encuentran también en los menudos animales, las carnes, los productos fermentados, como algunos quesos, y sobre todo el nattō, un alimento japonés tradicional a base de soja fermentada, con mucho la fuente más importante de vitamina K2, pero que desafortunadamente no es consumido a diario por los occidentales.

    Ya se sabe que la vitamina K2 permanece activa mucho tiempo en el organismo humano (hasta 72 horas), a dosis muy bajas, siendo diez veces más biodisponible que la vitamina K1 y que actúa sinérgicamente con numerosos nutrientes como la vitamina D o el calcio.

    También existe una forma sintética, la vitamina K3 (menadiona), que apenas se utiliza, ya que interfiere con el arsenal antioxidante de defensa de las células y puede provocar una oxidación de las membranas celulares. En el lactante, es susceptible de provocar una destrucción de los glóbulos rojos que resultaría en anemia.

    Por tanto los suplementos deben administrarse tanto mediante la vitamina K1 como mediante las vitaminas K2.

    La fracción MK-4 de la vitamina K2 está muy próxima a la vitamina K1, que por otra parte el organismo puede convertir en vitamina K4, pero cuya vida media biológica excede a duras penas una hora, lo que hace que ésta sea un suplemento difícil de utilizar por sí solo.

    Sin embargo, la fracción MK-7 posee una vida media de tres días, lo que posibilita una concentración sanguínea estable y la utilización de dosis pequeñas sin efectos acumulativos.

    El Nattō constituye una de sus principales fuentes de extracción.
    Según los estudios más recientes, la MK-7 resulta ser uno de los mejores agentes preventivos contra la inflamación crónica que puede dañar los tejidos durante años, silenciosamente, y contribuir de esta manera al desarrollo de enfermedades que están íntimamente relacionadas con ésta: cáncer, obesidad, enfermedades cardiovasculares (entre las que se encuentran los accidentes cerebrovasculares (también denominados ictus) y los infartos). En efecto, los estudios han mostrado que la MK-7 inhibía los marcadores profinflamatorios producidos por los monocitos.
    Pero la función biológica de la vitamina K2 va todavía más allá.
    Ésta fija el calcio en los tejidos donde éste debe encontrarse normalmente, es decir los huesos y los dientes. Así pues, al activar la síntesis de la osteocalcina, una hormona específica del tejido óseo sintetizada por los osteoblastos, la vitamina K2 asegura la mineralización al captar y repartir el calcio en el organismo en los huesos y en los dientes. Por tanto ésta reduce los accidentes asociados a la osteoporosis al evitar las fracturas (especialmente de la cadera).

    La vitamina K2 saca el calcio de los tejidos en los que no debería encontrarse, como las arterias y los tejidos blandos que el calcio endurece. Al sacarlo de estos tejidos, la vitamina K2 los protege de una calcificación ulterior, como la aterosclerosis y la calcificación aórtica.

    Y finalmente, ésta mantiene el buen funcionamiento del sistema renal al evitar los cálculos renales de tipo cálcicos.
    Un estudio publicado en la revista « Modern Rheumatology » (del inglés Reumatología Moderna) también ha mostrado que la vitamina K2 posiblemente mejora los síntomas de la artritis reumatoide y que también podría servir para el mantenimiento normal del ATP (del inglés Adenosine Tri-Phosphate – Adenosín trifosfato) mitocondrial y mejorar los trastornos asociados a la enfermedad de Parkinson.

    ¿Carencia? ¿Déficit?

    La carencia, rara en el adulto, es mucho más frecuente en los recién nacidos y los niños prematuros, pero también puede encontrarse en las personas mayores que padecen de una malabsorción intestinal o de osteoporosis. Asimismo, las mujeres encinta tienen una necesidad superior de vitamina K, al igual que los lactantes que éstas alimentan en su seno.

    No obstante, los trabajos del Dr. Kate Rhéaume-Bleue han mostrado que el 80 % de los americanos presentaban una deficiencia en vitamina K2 que puede llevar a trastornos cerebrales, cáncer, accidentes cerebrovasculares, cálculos renales o incluso la osteoporosis.

    Así pues, el consumo de Complete K es indispensable:
      • Para las personas en riesgo de hemorragia;
      • Para las que presentan una malabsorción intestinal (enfermedad de Crohn, enfermedad celiaca, diarreas crónicas…);
      • Para las personas mayores;
      • Para las que padecen osteoporosis, o como mínimo para todas las mujeres menopáusicas;
      • Para las personas en riesgo de enfermedades cardiovasculares o de cáncer. Y los investigadores de la universidad de Maastricht han incluso demostrado que a muchas personas saludables les faltaba la vitamina K y que un suplemento de la misma sería beneficioso para éstas y para las personas mayores de cuarenta años.
    Adultos. Tomar una cápsula al día.
    Atención: Si usted toma medicamentos anticoagulantes pida consejo a su terapeuta.

    Precauciones: No exceda la dosis diaria recomendada. Este producto es un suplemento alimenticio que no es un sustituto de una dieta variada y equilibrada. Mantener fuera del alcance de los niños. Almacene lejos de la luz, el calor y la humedad. Como con cualquier suplemento nutricional, consulte a un profesional de la salud antes de usar si usted está embarazada, amamantando o si usted tiene un problema de salud.
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