La restricción calórica ha sido estudiada durante décadas debido a sus posibles efectos sobre la longevidad. Un artículo reciente publicadao en la revista «Nature Aging» analizó los mecanismos implicados y los compuestos estudiados para reproducir algunos de sus efectos.
Publicado en 2026 en «Nature Aging», el artículo «Dietary restriction in aging and longevity» (la restricción alimentaria en el envejecimiento y la longevidad, en español) analizó todo lo que se conoce actualmente sobre la restricción alimentaria, sus mecanismos biológicos subyacentes y sus repercusiones en los marcadores del envejecimiento (1).
Los autores analizaron los efectos de una restricción calórica en los mamíferos. También prestaron especial atención a los «miméticos de la restricción calórica», es decir, a los compuestos capaces de modular ciertas vías biológicas que se activan cuando se reduce la ingesta energética (2).
Varios estudios dedicados a los miméticos de la restricción calórica y a la longevidad, suelen citar varias sustancias:
Otras moléculas también han suscitado un interés creciente en la investigación sobre el envejecimiento celular:
Estos han sido estudiados por su posible interacción con varios procesos biológicos asociados a la restricción calórica:
El resveratrol es un polifenol presente de forma natural en algunas plantas. Se encuentra, sobre todo, en la piel de las uvas, en las bayas o incluso en los cacahuetes.
Se le conoce habitualmente como el principal mimético de la restricción calórica, ya que ha sido ampliamente estudiado debido a su posible interacción con varias vías biológicas asociadas al envejecimiento celular (3). Se relaciona con las investigaciones sobre las sirtuinas, la AMPK, el estrés oxidativo, la inflamación de bajo grado y la homeostasis metabólica.
La espermidina es una poliamina presente de forma natural en el organismo, y en algunos alimentos como el germen de trigo, la soja, las setas, algunos quesos curados o las legumbres.
Ha despertado un gran interés científico en el área de la longevidad debido a su relación con la autofagia, la estabilidad celular, el metabolismo mitocondrial y la protección frente al daño oxidativo (4).
El NAD+ es una coenzima indispensable para el buen funcionamiento celular. Interviene en numerosas reacciones relacionadas con la producción de energía y la reparación del ADN (5).
Sin embargo, la síntesis de NAD+ disminuye con la edad. Afortunadamente, es posible potenciar su producción recurriendo a precursores del NAD+, como el ribósido de nicotinamida (NR) y el mononucleótido de nicotinamida (NMN), disponibles en forma de complementos alimenticios (6).
NAD+ Booster Formula combina los tres mejores nutrientes «potenciadores» del NAD+, entre ellos el NR.
La fisetina es un flavonol que se encuentra en determinadas plantas, especialmente en las fresas, las manzanas, los caquis y las cebollas.
Es uno de los compuestos más estudiados entre los expertos en longevidad debido a su actividad antioxidante, su posible influencia sobre la inflamación crónica de bajo grado y sus interacciones con las células senescentes (7).
Descubre Fisetin, un complemento de fisetina con una dosis alta, extraído de forma natural de la especie Rhus succedanea.
La quercetina es un flavonoide presente en una gran variedad de alimentos de origen vegetal. Se encuentra, sobre todo, en las cebollas, las alcaparras, las manzanas, las bayas, el té o incluso en algunas hortalizas de hoja.
Es el más estudiado de los polifenoles, y se le atribuye una capacidad para modular varias vías implicadas en la protección celular, la respuesta inflamatoria y el equilibrio metabólico (8).
Esta sustancia es el componente principal de Super Quercetin, un complemento de quercetina anhidra, un 170 % mejor absorbida que las formas estándar.
La apigenina es otro flavonoide característico de varias plantas alimenticias y medicinales, entre ellas el perejil, el apio, la manzanilla, el orégano y algunos cítricos.
Ha sido objeto de un creciente interés en el área de la longevidad celular, especialmente en lo que respecta al estrés oxidativo, la actividad de las sirtuinas, la función mitocondrial y el metabolismo del NAD+ (9).
Liposomal Apigenin encapsula la apigenina en liposomas, unas vesículas lipídicas, para protegerla durante la digestión, aumentando su absorción.
La AMPK es una enzima que podríamos asimilar a un «sensor energético» celular. Su función consiste en detectar las variaciones en el nivel de energía disponible. Cuando los recursos energéticos disminuyen, como ocurre durante el ayuno o la restricción calórica, la AMPK contribuye a reorientar el metabolismo hacia funciones de ahorro y producción de energía (10).
De este modo, fomenta el uso de las reservas energéticas y frena ciertas vías que consumen energía, como la síntesis excesiva de lípidos o proteínas. Esta adaptación permite a la célula gestionar mejor los periodos de menor disponibilidad nutricional.
En este aspecto, el resveratrol es el compuesto que suele asociarse más a la AMPK en los estudios científicos (11). También se citan habitualmente otros polifenoles, como la quercetina, la fisetina y la apigenina.
La autofagia es un mecanismo natural de reciclaje celular. Permite a la célula degradar y reutilizar ciertos componentes dañados, como proteínas mal plegadas u orgánulos que han perdido funcionalidad. Por lo tanto, es esencial para mantener una buena función celular, ya que contribuye a limitar la acumulación de residuos biológicos (12).
La restricción calórica parece estimular precisamente este proceso. Cuando disminuye el aporte energético, la célula optimizaría sus recursos internos y movilizaría así de forma más eficaz sus capacidades de autolimpieza.
En este caso, la espermidina es la que suele destacar en las investigaciones sobre este proceso, pero el resveratrol, la fisetina y otros flavonoides también desempeñan un papel importante (13).
El NAD+ desempeña una función clave en el metabolismo celular. Interviene en la producción de energía celular, y en ciertas funciones relacionadas con la reparación del ADN, la respuesta al estrés y el mantenimiento de la homeostasis celular.
Las sirtuinas son enzimas que dependen estrechamente del NAD+. Facilitan la adaptación de las células ante las variaciones nutricionales y energéticas. Por lo tanto, se cree que están implicadas en la regulación del metabolismo, la estabilidad del genoma o incluso la función mitocondrial (14).
Se ha observado que una restricción calórica da lugar a modificaciones en las vías del NAD+/sirtuinas. Por ello, los precursores del NAD+, como el NR y el NMN, han suscitado un interés especial (15). La apigenina también ha llamado la atención de los investigadores por su posible capacidad para inhibir la enzima CD38, encargada de degradar el NAD+ (16). Por su parte, el resveratrol sigue estando históricamente asociado a las investigaciones sobre las sirtuinas (17).
El envejecimiento celular suele ir acompañado de un aumento del estrés oxidativo, una inflamación crónica de bajo grado y una acumulación progresiva de células senescentes (18-19).
El estrés oxidativo se refiere al desequilibrio entre la producción de radicales libres y la capacidad antioxidante del organismo. A largo plazo, puede contribuir a dañar las estructuras celulares (lípidos, proteínas, ADN...).
Por otro lado, la inflamación crónica de bajo grado es una respuesta inflamatoria silenciosa y persistente que suele aparecer con la edad y/o acompaña a ciertas enfermedades crónicas. A largo plazo, tiende a deteriorar el entorno celular y a comprometer el buen funcionamiento de los tejidos.
Finalmente, la senescencia celular corresponde a un estado en el que ciertas células dejan de dividirse, pero permanecen metabólicamente activas. Con el tiempo, su acumulación puede alterar el microambiente tisular, perturbar los mecanismos de reparación y contribuir al deterioro progresivo de ciertas funciones biológicas.
En este contexto, la fisetina y la quercetina ocupan un lugar principal, junto con el resveratrol, la apigenina y otros polifenoles relacionados con la investigación sobre el envejecimiento celular (20-21).
El artículo publicado en «Nature Aging» recuerda, ante todo, que los supuestos beneficios de la restricción calórica se basan en un conjunto de mecanismos biológicos muy complejos: gestión de la energía celular, autofagia, AMPK, NAD+, sirtuinas, estrés oxidativo, inflamación crónica, senescencia...
Aunque hoy en día ningún compuesto parece capaz por sí solo de reproducir el conjunto de efectos biológicos asociados a la restricción calórica, la investigación continúa con el fin de comprender mejor su posible contribución a la longevidad y al envejecimiento celular.
Referencias
Palabras clave
Debe estar conectado a su cuenta para poder dejar un comentario
Este artículo no ha sido comentado todavía, sea el primero en dar su opinión
20 Horas
Adequate info en hoge kwaliteit
HanS.
10 Dias
Supplementen zijn goed. Zachte prijzen. Website met problemen ( altijd ) niet goed voor nieuwe klanten.
Gino RJ
20 Dias
Alles op tijd geleverd. De producten worden alsmaar duurder, terwijl mijn pensioen niet meer stijgt. Vandaar kan ik alsmaar minder vaak bestellen.
Wouters
1090 Dias
Great service
Ryszard
1102 Dias
Bardzo dobre i rzeczowe opisy. Profesjonalna obsługa.
PIEKOSZEWSKI Chris
1770 Dias
Wszystko poszło jak powinno 🙂
SITKIEWICZ Pawel
2557 Dias
Szybko sprawnie bez problemów
Marek