La creatina es un derivado natural de los aminoácidos, sintetizado por el organismo a partir de la arginina, la glicina y la metionina, y que se almacena principalmente en los músculos.
Respaldados por más de 1 000 ensayos clínicos en humanos y varias décadas de investigación, los efectos de la suplementación con creatina están ampliamente documentados y su perfil de seguridad está bien establecido en las dosis habituales de 3 a 5 g al día.
Entre las diferentes formas utilizadas, el monohidrato de creatina es, con diferencia, la más estudiada y es un auténtico referente en materia de nutrición deportiva.
Durante los ejercicios de alta intensidad, los músculos utilizan la fosfocreatina (PCr), una forma de creatina presente en los músculos y unida a un grupo fosfato, para regenerar rápidamente el ATP, la «moneda energética» del organismo.
La suplementación con creatina permite disponer de más energía que se puede movilizar rápidamente, al aumentar las reservas intramusculares de creatina y, por lo tanto, de fosfocreatina.
Con una dosis de 3 g de creatina al día (la misma dosis que aportan nuestras cápsulas), mejora el rendimiento físico en series sucesivas de ejercicios muy intensos de corta duración.
Un metaanálisis de 23 ensayos controlados aleatorios realizados en adultos menores de 50 años sugiere que la combinación de creatina y entrenamiento de resistencia, en comparación con el placebo (1):
También se han estudiado los efectos de la creatina sobre la masa muscular y la composición corporal cuando se combina con un entrenamiento de resistencia.
Un metaanálisis de 12 ensayos controlados aleatorios realizado en adultos menores de 50 años observó, en comparación con el entrenamiento sin suplementación (2):
El envejecimiento va acompañado de una disminución progresiva de la masa y la capacidad muscular, lo cual puede convertirse en sarcopenia.
Por ello, también se están estudiando los posibles efectos de la suplementación con creatina sobre el mantenimiento de la fuerza y la masa muscular con la edad:
El cerebro es un órgano que consume mucha energía. Aunque solo representa alrededor del 2 % del peso corporal, consume casi el 20 % de la energía del organismo, y sus neuronas dependen de una regeneración continua del ATP, en la que participa el sistema de la fosfocreatina.
La ingesta de creatina monohidrato puede aumentar las reservas de creatina en el cerebro y, por lo tanto, favorecer potencialmente la memoria y las funciones cognitivas.
Nuestro complemento alimenticio Creatine Monohydrate Capsules destaca por 5 puntos fuertes:
| Dosis diaria: 5 cápsulas Número de dosis por bote: 30 | Dosis diaria |
| Monohidrato de creatina De los cuales: Creatina | 3 400 mg 3 000 mg |
| Otro ingrediente: cápsula de hipromelosa. | |
Durante mucho tiempo, la creatina se asociaba principalmente al culturismo y la musculación. De igual manera, hubo siempre ideas preconcebidas sobre su seguridad de consumo, especialmente en lo que respecta a los riñones y el hígado.
Esto contribuyó a que su uso se limitase a un público particularmente deportista, aunque hoy en día numerosos estudios científicos avalan su seguridad cuando se utiliza de forma adecuada.
La creatina es uno de los ingredientes más estudiados en el ámbito de la nutrición deportiva.
Sus posibles efectos sobre la fuerza, la potencia, el rendimiento de alta intensidad y la recuperación han sido objeto de varias décadas de investigación y explican su uso tanto por parte de deportistas profesionales como de aficionados.
Investigaciones más recientes también han explorado los posibles efectos de la creatina más allá de sus beneficios deportivos tradicionales.
Los estudios se han centrado, en particular, en el envejecimiento saludable y las capacidades cognitivas.
Estos nuevos estudios han contribuido progresivamente a cambiar la percepción de la creatina, pues ahora también se asocia a la salud general y longevidad.
Desde hace algunos años, la creatina ha despertado el interés de un público más amplio, gracias a su visibilidad en las redes sociales, en los podcasts y en la comunicación científica.
En este contexto, este formato en cápsulas puede contribuir a facilitar su uso, al ofrecer una alternativa más accesible a quienes no les gustan los polvos o buscan una suplementación diaria más sencilla.
Creatine Monohydrate Capsules resulta especialmente interesante para:
El organismo produce creatina de forma natural a partir de varios aminoácidos y también la obtiene a través de la alimentación, principalmente a través de la carne y el pescado.
Una parte de esta creatina se transforma continuamente en creatinina y, posteriormente, se elimina, lo que requiere una renovación diaria de las reservas.
El aporte natural de creatina no permite necesariamente optimizar las reservas musculares. Por lo tanto, la suplementación permite aumentar las concentraciones musculares de creatina y fosfocreatina, siendo esta última rápidamente movilizable para regenerar el ATP durante esfuerzos intensos.
De este modo, la suplementación con creatina no consiste necesariamente en corregir una carencia, sino en disponer de reservas superiores a su nivel habitual para beneficiarse de los efectos documentados de su suplementación.
El nivel inicial de las reservas de creatina varía de una persona a otra y depende, sobre todo, de los hábitos alimenticios.
Los vegetarianos y veganos, cuya ingesta de creatina es pobre o incluso inexistente, suelen presentar concentraciones musculares más bajas que los omnívoros y, por lo tanto, pueden ser aún más receptivos a la suplementación.
La dosis diaria de Creatine Monohydrate Capsules es de 5 cápsulas al día, que aporta 3,4 g de creatina monohidrato, es decir, 3 g de creatina.
Estos 3 g de creatina al día corresponden a la dosis documentada necesaria para tener efectos sobre las reservas musculares de creatina.
Estas 5 cápsulas pueden tomarse durante una comida, pero los días de entrenamiento, es recomendable tomarlas después de ejercitarse.
La proteína es el principal material de construcción del músculo y contribuye al aumento y al mantenimiento de la masa muscular.
El suero de leche, naturalmente rico en proteínas y aminoácidos esenciales, puede ser combinado con la creatina como parte de un programa de entrenamiento destinado al desarrollo de la masa y el rendimiento muscular.
Puedes optar por nuestro Native Whey Protein Isolate, un aislado de suero nativo, para complementar fácilmente tu ingesta diaria.
Los hidrolizados de proteínas de origen vegetal ricos en péptidos bioactivos, como PeptiStrong®, han sido estudiados en humanos por sus posibles efectos sobre la fuerza, la recuperación y la masa muscular.
Además, PeptiStrong® puede ser combinado con otros ingredientes activos interesantes en este contexto, como el ácido ursólico, la espermidina y la vitamina D3, que contribuye al mantenimiento de una función muscular normal.
Descubre Muscle Mass Booster, una fórmula que reúne estos cuatro ingredientes activos, que puede tomarse junto a una suplementación con creatina con el objetivo de favorecer el desarrollo muscular.
El magnesio puede combinarse con la suplementación con creatina, ya que contribuye al funcionamiento normal de los músculos, así como a un metabolismo energético normal.
También contribuye a reducir la fatiga y a mantener el equilibrio electrolítico, funciones especialmente importantes en personas físicamente activas.
Te recomendamos OptiMag, que reúne 8 formas complementarias y biodisponibles de magnesio en una misma fórmula.
Para nuestras cápsulas de creatina monohidrato, hemos seleccionado una materia prima con una pureza del 99,9 %, que además se caracteriza por unos niveles extremadamente bajos de compuestos residuales derivados del proceso de fabricación.
Sus especificaciones exigen contenidos muy bajos de creatinina (< 50 mg/kg), de dicianodiamida o DCD (< 20 mg/kg) y de dihidrotriazina o DHT (< 3 mg/kg).
Además, nuestra fórmula es deliberadamente sencilla: no contiene ningún excipiente añadido, solo creatina monohidrato y la cápsula de origen vegetal de hipromelosa.
Creatine Monohydrate Capsules es fabricado en España y se presenta en botes de 150 cápsulas de origen vegetal, lo que equivale a 30 dosis diarias.
Como parte de nuestro compromiso a la transparencia y la trazabilidad, los certificados de análisis (COA) correspondientes a los lotes comercializados pueden consultarse directamente en esta página.
Nuestro equipo de expertos en nutrición y científicos tiene las respuestas.
La creatina monohidrato se utiliza principalmente para potenciar las capacidades físicas y musculares como complemento a una rutina deportiva.
Una dosis de 3 g de creatina al día mejora el rendimiento durante series sucesivas de ejercicios de corta duración y alta intensidad.
Sus posibles efectos sobre la fuerza, la recuperación y la masa muscular han sido estudiados, así como sus efectos en el ámbito cognitivo, especialmente en lo que respecta a la memoria.
La creatina monohidrato cuenta con una amplia base científica y presenta un buen perfil de seguridad en las dosis recomendadas en adultos sanos.
Contrariamente a lo que se piensa popularmente, los datos disponibles no muestran ningún efecto nocivo sobre la función renal o hepática en personas sanas con las dosis estudiadas.
Entre algunos de los efectos que se observan ocasionalmente destacan un ligero aumento de peso relacionado con el aumento de agua en los músculos y algunas molestias digestivas, sobre todo con dosis elevadas.
Sí, la creatina se puede consumir a diario, incluso los días en los que no se entrena.
Durante un periodo de suplementación, una ingesta regular permite mantener unas reservas musculares elevadas de creatina.
Además, los datos disponibles en lo que respecta a la seguridad de su consumo prolongado en las dosis recomendadas en adultos sanos son tranquilizadores.
La elección de creatina en polvo y en cápsulas depende de las preferencias y hábitos individuales.
La creatina en polvo permite ajustar fácilmente las cantidades consumidas y resulta especialmente adecuada para personas que prefieren añadirla a alguna bebida (Ofrecemos también este formato en Creatine Monohydrate, nuestro complemento alimenticio de creatina monohidrato en polvo).
Las cápsulas, por su parte, apuestan por la sencillez. Se toman directamente, son fáciles de llevar y no tienen que ser disueltas, ni tienen ningún sabor, ni es necesario medir la dosis.
Ambos formatos tienen sus ventajas; lo esencial es elegir el que permita una ingesta lo suficientemente regular y alcanzar la cantidad diaria de creatina deseada.