ImmunoBiotics Formula combina seis cepas probióticas seleccionadas por su posible acción sobre diferentes mecanismos del eje microbiota-sistema inmunitario, específicamente:
El BB-12™ ha sido estudiado en humanos por su posible influencia sobre las células NK, capaces de eliminar ciertas células infectadas (1).
Por su parte, el LGG ha sido objeto de estudios que ponen de manifiesto sus posibles efectos positivos sobre la mucosa intestinal, los interferones implicados en las defensas antivirales y la reparación de la pared intestinal (2).
Por otro lado, en estudios preclínicos, L. brevis y L. plantarum han influido en la IL-1β, el TNF-α y la IL-6, implicados en la activación de la inmunidad innata, mientras que B. infantis se ha asociado a una reducción de la IL-8, una citocina proinflamatoria, así como a posibles efectos sobre la barrera intestinal.
En un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo realizado con 211 adultos, BB-12™ se asoció (tras una administración de la vacuna antigripal) con un aumento de determinados anticuerpos IgG en la sangre y de IgA secretoras en las mucosas (3).
La dosis usada en este estudio fue de al menos 1 000 millones de UFC al día; la misma de nuestro ImmunoBiotics Formula.
El LGG también ha sido objeto de ensayos clínicos que sugieren un aumento de la producción de anticuerpos, en particular de IgA específicas (4-5).
Por otro lado, en estudios preclínicos, L. brevis y B. infantis demostraron una influencia en la IL-12 y el IFN-γ, implicados en la respuesta inmunitaria Th1, que participa en las defensas contra los patógenos intracelulares.
El BB-12™ y el LGG también han sido objeto de estudios clínicos en adultos por sus posibles efectos sobre los trastornos respiratorios:
El L. johnsonii ha sido evaluado en estudios preclínicos por su influencia sobre la IL-10 (una citocina antiinflamatoria) y los linfocitos T reguladores (Treg), que limitan las respuestas inmunitarias excesivas.
Nuestro complemento alimenticio ImmunoBiotics Formula destaca por 5 puntos fuertes:
| Dosis diaria: 2 cápsulas Número de dosis por bote: 30 | Dosis diaria |
| SuperSmart ImmunoBiotics Proprietary Blend™: | |
| Lactobacillus rhamnosus GG | 7 x 109 UFC |
| Lactobacillus plantarum | 2 x 109 UFC |
| Lactobacillus brevis | 2 x 109 UFC |
| Lactobacillus johnsonii | 1,5 × 109 UFC |
| Bifidobacterium infantis | 1,5 × 109 UFC |
| Bifidobacterium lactis (BB-12™) | 1 × 109 UFC |
| Otros ingredientes: goma de acacia, cápsula (hipromelosa, pectina). BB-12™ es una marca registrada del grupo Novonesis. | |
La microbiota intestinal es el conjunto de microorganismos que viven en el intestino, principalmente compuesto por bacterias, pero también por virus, hongos y otros microorganismos.
Además de su importante papel en la digestión, este ecosistema mantiene también estrechas interacciones con el sistema inmunitario.
De hecho, una gran proporción de las células inmunitarias del organismo se encuentra en el intestino, especialmente en el tejido linfoide asociado al intestino (denominado GALT, por sus siglas en inglés: Gut-Associated Lymphoid Tissue), donde están expuestas a las señales procedentes de los microorganismos de la microbiota.
Las interacciones continuas entre las bacterias comensales (es decir, las bacterias que viven en el intestino que normalmente no son perjudiciales para el organismo) y las células inmunitarias contribuyen a configurar las respuestas inmunitarias.
Las señales microbianas ayudan al sistema inmunitario a reconocer distintos estímulos y a responder de forma adecuada frente a los microorganismos patógenos. También participan en la tolerancia frente a elementos inofensivos.
Esta comunicación permanente es lo que se conoce como eje microbiota-sistema inmunitario, y se basa en varios mecanismos complementarios:
Los probióticos son microorganismos vivos que, administrados en cantidades adecuadas, aportan un beneficio para la salud de quien los consume.
Sin embargo, sus propiedades varían dependiendo de la cepa; los resultados obtenidos con una cepa determinada no pueden extrapolarse automáticamente a todas las bacterias que pertenecen a la misma especie.
Los efectos observados también pueden variar en función de la cepa utilizada, la dosis, la condición individual y el contexto clínico.
Por ello, cepas identificadas con precisión y sobre las que existan datos científicos es un criterio importante en la formulación de un complemento alimenticio probiótico.
ImmunoBiotics Formula resulta especialmente interesante para:
La microbiota intestinal es un ecosistema dinámico cuya composición puede variar debido a varios factores:
Cuando su equilibrio se ve alterado, se habla de disbiosis.
Estos cambios pueden afectar a la diversidad de la microbiota, a la abundancia de determinadas especies bacterianas y a los metabolitos que estas producen.
Sin embargo, no existe tal cosa como una «microbiota ideal», pues su composición siempre va a variar considerablemente de una persona a otra y no se puede hablar propiamente de disbiosis únicamente basándose en la presencia o ausencia de una especie bacteriana.
El desequilibrio de la microbiota se estudia por su relación con la alteración de la barrera intestinal, los cambios en la producción de determinados metabolitos microbianos y la regulación de las respuestas inflamatorias e inmunitarias.
Por lo tanto, conservar el equilibrio de la microbiota intestinal es importante, no solo para favorecer la salud digestiva, sino también para preservar las estrechas interacciones entre la microbiota, la barrera intestinal y el sistema inmunitario.
Cada dosis diaria de ImmunoBiotics Formula aporta 15 000 millones de UFC, de los cuales 1 000 millones de UFC corresponden a Bifidobacterium lactis BB-12™ y 14 000 millones a SuperSmart ImmunoBiotics Proprietary Blend™.
Se recomienda tomar 2 cápsulas al día, 30 minutos antes de comer.
Un bote supone 30 días de suplementación.
La vitamina D contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
Interviene en el funcionamiento de diferentes células del sistema inmunitario innato y adaptativo, lo que la convierte en un complemento ideal para los probióticos que actúan sobre el eje microbiota-sistema inmunitario.
Puedes complementar la toma de ImmunoBiotics Formula con nuestro complemento alimenticio Vitamin D3 1000 IU.
El zinc también contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
De hecho, este oligoelemento interviene en numerosos procesos celulares y contribuye además a proteger las células contra el estrés oxidativo.
Si quieres complementar la toma de ImmunoBiotics Formula con zinc, búscalo en forma de bisglicinato para favorecer su absorción. Descubre nuestro Zinc Bisglycinate, pastillas para disolver en la boca de bisglicinato de zinc.
Los beta-1,3/1,6-glucanos son polisacáridos presentes de forma natural en la pared celular de ciertas levaduras.
Han sido objeto de investigación por sus posibles interacciones con diferentes células y mecanismos del sistema inmunitario innato.
Si buscas un complemento alimenticio de beta-1,3/1,6-glucanos, échale un vistazo a nuestro Beta 1,3/1,6 Glucan, que puedes combinar con ImmunoBiotics Formula.
ImmunoBiotics Formula aporta 15 000 millones de UFC por dosis diaria, repartidos entre Bifidobacterium lactis BB-12™, y las 5 cepas de nuestro SuperSmart ImmunoBiotics Proprietary Blend™.
Esta fórmula incluye la cepa BB-12™, identificada con precisión y ampliamente documentada científicamente, así como Lactobacillus rhamnosus GG.
Presentado en cápsulas gastrorresistentes, diseñadas para limitar la exposición de los probióticos a la acidez gástrica y favorecer su supervivencia hasta llegar al intestino.
Su composición es sencilla. Aparte de los probióticos, ImmunoBiotics Formula solo contiene goma de acacia y una cápsula compuesta por hipromelosa y pectina.
Nuestro equipo de expertos en nutrición y científicos tiene las respuestas.
La microbiota intestinal mantiene una estrecha interacción con el sistema inmunitario. Participa en el mantenimiento de la barrera intestinal, en la inmunidad de las mucosas y en la comunicación con diferentes células inmunitarias.
Por ello, algunos probióticos han sido objeto de investigación por sus posibles efectos sobre la respuesta inmunitaria, pero estos dependen en gran medida de la cepa estudiada y no indica que todos los probióticos «refuercen» la inmunidad de la misma manera.
En ImmunoBiotics Formula, la cepa Bifidobacterium lactis BB-12™ ha sido objeto de estudios en seres humanos por su posible influencia en la producción de determinados anticuerpos, tanto en el organismo como en las mucosas.
La eficacia de un probiótico no se mide simplemente por el número de miles de millones de UFC o por el número de especies presentes en una fórmula.
Depende de la cepa concreta, de la dosis utilizada, de su viabilidad, del objetivo que se persiga y, sobre todo, de los estudios realizados con dicha cepa; un probiótico documentado para un efecto determinado no puede considerarse automáticamente eficaz para todo lo demás.
Es precisamente por eso por lo que ImmunoBiotics Formula combina cepas seleccionadas con precisión, entre las que se encuentran BB-12™ y Lactobacillus rhamnosus GG, en lugar de basarse únicamente en un elevado número de cepas o de UFC.
No existe tal cosa como el «mejor probiótico para la inmunidad», pues los efectos de los probióticos son específicos de cada cepa, y dos bacterias pertenecientes a la misma especie pueden presentar propiedades diferentes.
Por lo tanto, para elegir un probiótico estudiado por sus efectos sobre la inmunidad, conviene fijarse en la identificación precisa de las cepas, la cantidad de estudios científicos que se le han hecho, la cantidad de UFC aportada y su capacidad para sobrevivir al paso por el estómago.
ImmunoBiotics Formula se ha diseñado siguiendo esta lógica. Ofreciendo 15 000 millones de UFC al día, entre las cepas respaldadas por estudios clínicos B. lactis BB-12™ y L. rhamnosus GG y otras cuatro cepas seleccionadas, en cápsulas gastrorresistentes.
No existe ningún producto capaz de «potenciar» por sí solo el sistema inmunitario. Su funcionamiento depende de la alimentación, el sueño, la actividad física y un aporte suficiente de micronutrientes esenciales.
No obstante, algunos nutrientes desempeñan un papel bien establecido en la inmunidad, especialmente las vitaminas C y D, el zinc, el selenio, el hierro, el cobre y las vitaminas A, B6, B9 y B12.
Por otro lado, los probióticos tienen un abordaje diferente. Algunas cepas han sido estudiadas por sus posibles interacciones con la inmunidad a través del eje microbiota-sistema inmunitario, como parte de un enfoque complementario.